Líderes de la ciudad de Nueva York deben eliminar las barreras a la prevención y la atención del cáncer

 El nuevo Concejo de la Ciudad y la nueva administración representan una oportunidad para ampliar el acceso a la detección y el tratamiento, y para poner fin a la venta de cigarrillos mentolados

15 de Enero de 2026

NUEVA YORK, NY – Al inicio de la nueva administración de la alcaldía y del período 2026 del Concejo de la Ciudad de Nueva York, la Red de Acción contra el Cáncer de la Sociedad Americana contra el Cáncer (ACS CAN) hace un llamado a los líderes de la ciudad para que se sumen a la lucha contra el cáncer adoptando tres prioridades de política pública que ayudarán a que más personas puedan prevenir el cáncer, detectarlo a tiempo y obtener atención médica lo antes posible. Esto comienza por  ampliar el acceso al tiempo libre pagado para realizarse pruebas de detección de cáncer, invertir en servicios de navegación para pacientes y poner fin a la venta de cigarrillos mentolados.

La siguiente declaración de Michael Davoli, director sénior de relaciones gubernamentales de ACS CAN en Nueva York, describe cada propuesta legislativa:

“El cáncer sigue siendo una de las principales causas de muerte en la Ciudad de Nueva York, impulsado en gran medida por dos factores: las brechas en el acceso a la atención médica y el consumo de productos de tabaco. El alcalde Zohran Mamdani y el Concejo de la Ciudad tienen una clara oportunidad de abordar ambos factores al garantizar que los trabajadores tengan tiempo libre pagado para recibir atención médica preventiva, fortalecer los servicios de navegación para pacientes y poner fin a la venta de cigarrillos mentolados.

“La detección temprana salva vidas, pero demasiados neoyorquinos retrasan o se saltan las pruebas porque tomarse tiempo libre del trabajo significa perder ingresos o arriesgar su empleo. Garantizar tiempo libre pagado para la atención médica preventiva eliminaría esa barrera y permitiría que los trabajadores prioricen su salud sin consecuencias económicas. Al hacerlo, la Ciudad de Nueva York se convertiría en un referente nacional al replantear el tiempo libre pagado como una herramienta para la prevención y la detección temprana del cáncer, no solo para el tratamiento y la recuperación.

“Incluso cuando las personas se someten a pruebas de detección, el camino hacia la supervivencia es sinuoso, complejo y lleno de obstáculos, debido a la naturaleza de nuestro sistema de salud. Invertir en servicios de navegación para pacientes ayuda a cerrar esas brechas al conectar a las personas con apoyos confiables, basados en la comunidad, que las guíen a lo largo de todo el proceso, desde la detección hasta el tratamiento y la supervivencia. Centrar estas inversiones en los vecindarios con las tasas más altas de mortalidad por cáncer mejoraría los resultados, fortalecería la continuidad de la atención médica y salvaría vidas.

“Al mismo tiempo, el consumo de productos de tabaco sigue siendo la principal causa de muertes por cáncer prevenibles. Los cigarrillos mentolados, en particular, han alimentado esta epidemia en nuestra ciudad, y las personas de color se han visto afectadas de manera desproporcionada debido a décadas de mercadeo dirigido y dañino por parte de la industria tabacalera. Poner fin a la venta de cigarrillos mentolados reduciría el inicio del consumo de estos productos, aumentaría los intentos de dejar de consumirlos y ayudaría a prevenir que futuras generaciones desarrollen una adicción al tabaco, como ya se ha demostrado en otras ciudades.

“La prevención del cáncer, la detección temprana y el tratamiento de calidad no deberían depender de si una persona puede permitirse perder un día de salario, de si puede navegar nuestro sistema de salud o de si su vecindario está saturado de cigarrillos mentolados. En conjunto, estas propuestas abordan las causas fundamentales de las muertes por cáncer al ampliar el acceso a pruebas de detección oportunas, al brindar apoyo esencial a los pacientes y al reducir la exposición a un producto mortal y adictivo. El alcalde y el Concejo de la Ciudad tienen tanto el poder como la responsabilidad de actuar, y la comunidad oncológica les insta a que avancen con rapidez para aprobar estas medidas y reafirmar el compromiso de la Ciudad de Nueva York con la igualdad en salud, la prevención y el salvar vidas”.